CODIGO BINARIO
La mayoría de la gente utiliza el sistema decimal, compuesto de diez cifras, del cero al nueve. Para crear números más altos, empleamos más de una cifra. El sistema binario funciona de una forma parecida. Eso sí, en este caso, solo disponemos, tal y como habrás deducido por el prefijo latino “bi-ˮ, de dos dígitos (o dos estados): el cero o el uno, apagado o encendido, verdadero o falso. Al igual que ocurre con el sistema decimal, también es posible representar números altos haciendo uso de varias cifras.
En su interior, todo se diseña implementando ceros y unos. Así es como se almacenan los datos y se procesa la información. Sin embargo, existen otros contextos que utilizan este mismo sistema de presentación y cálculo de la información. En todos aquellos casos en los que la información nos viene dada en base a uno de estos dos estados, podemos hablar de código binario. Por ejemplo, en nuestros dispositivos electrónicos, suele haber una luz que nos indica si el dispositivo está encendido (primer estado) o apagado (segundo estado).
Si unimos varios de esos estados, podremos transmitir información mucho más compleja. El braille, por ejemplo, un sistema de lectura y escritura táctil pensado para personas ciegas, se basa en el código binario. Los caracteres del braille se forman a partir de una celda que consiste en una matriz de seis puntos. Dependiendo de qué puntos se pongan en relieve (valor uno) o no (valor cero), se representa un carácter distinto.


Comentarios
Publicar un comentario